Tenemos la historia de una adolescente sudafricana que fue testigo de una de las peores escenas que una persona pueda presenciar….. su madre disparando y matando a su padre, ya que él estando borracho la agredió físicamente, lo cual se determino como homicidio en defensa propia; dejando atrás este acontecimiento en su vida, a la edad de 23 años sufre una lesión en la rodilla, lo cual la imposibilita a seguir para siempre en una de sus mayores pasiones: el ballet clásico. Para cualquier persona es suficiente con uno de estos eventos trágicos en su vida para tirarse a la desgracia y culpar a la vida (o a quien se deje) de su infelicidad, pero esta mujer es ahora una de las actrices mejor pagadas, con un talento reconocido, y de una belleza despampanante, Charlize Theron.
¿Qué es lo que hace la diferencia en este tipo personas? No nacieron con súper poderes, no tienen capacidades superiores, básicamente son personas promedio. La diferencia es simplemente ADAPTACION, como bien dijo Charles Darwin: No sobrevive el más fuerte ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta al cambio. Es tan sencillo y tan simple, y de hecho estamos diseñados para estar en continuo cambio, pero nos resistimos tanto que lo complicamos todo.
La pregunta es ¿Por qué nos resistimos tanto al cambio? Principalmente por miedo, a lo desconocido, a lo diferente, al fracaso, o al que dirán. Y es cuando nos quedamos estáticos, no avanzamos, y nos estancamos en la llamada zona de confort, pero eso es cuando tenemos la opción de elegir si nos arriesgamos o no. Lo interesante es cuando la vida no te pregunta si vas o no vas, simplemente te enfrenta a una situación en la cual es adaptarte o sufrir.
Podemos planear, idear y proyectar nuestra vida, lo cual es correcto pero siempre teniendo en cuenta que no siempre saldrá de esa manera y que cualquier evento puede modificar al cien por ciento nuestro plan de vida. Y no considero que sea como en ocasiones nos enseñan, que se trate de Dios “poniéndonos pruebas”, ¿cómo porque Dios haría eso? ¿Para saber con qué calificación entramos al cielo, 70 o 95? ¿O si de plano no pasamos la prueba directo al infierno? De ser así, exijo que se me informe acerca del mínimo aprobatorio.
Pienso que la clave en todo es no ver el cambio como una perturbación, sino más bien como una evolución, como una renovación. Quien quita y en uno de esos cambios que nos presenta la vida, nos convertimos en actores multimillonarios de Hollywood.
Les dejo con una reflexión que a manera personal me fascino, y precisamente su autor las pronunció en su última entrevista concedida antes de morir bajo circunstancias extrañas, una persona que siempre llevo esto a la práctica en su vida, en su trabajo y en su técnica de artes marciales (oficialmente nunca fue derrotado), y precisamente fue un actor en Hollywood, Bruce Lee:
"No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua amigo mío".
Daf
woooow!! cuanta verdad en estas líneas!!!
ResponderEliminarEstoy aprendiendo a ser awa :D
Besoooou!!!!